Posteado el 10 enero, 2017 Por en Cinefilia con 673 Visitas

El cine occidental visita Japón

SILENCIO JAPON PRINCIPAL

Un repaso a producciones occidentales que pisaron suelo nipón

Y nuestro Señor les dijo, id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura

(Así cita el padre Sebastiâo Rodrigues, interpretado por Andrew Garfield, en la última y esperada película de Martin Scorsese, “Silencio”).

Y con este propósito también se movían los jesuitas de “La Misión” (1986) de Roland Joffe, película de la que es inevitable acordarse por ciertos paralelismos entre ambas; mientras el director neoyorquino ahonda más en la filosofía cristiana con cuestiones propias del existencialismo, propiciado por un entorno que lleva a sus personajes a los límites de su fe, Joffe, por contra, está respaldado por la hermosa banda sonora de Morricone, indiscutible joya de la historia del cine.

En ambos films somos espectadores de increíbles y salvajes paisajes, que en el caso de Japón fueron dando paso a las enormes urbes que dibujan el mapa del país y la inicial hostilidad que padecieron los jesuitas (momento histórico en el que se detiene y repasa Scorsese) fue mutando hacia un proceso de simbiosis entre Occidente y el país del Sol Naciente, sobre todo después de la Revolución Meiji (1868).

Pero ni director ni actores, Andrew Garfield, Adam Driver o Liam Neeson, han sido los primeros ni los únicos en llegar hasta la antigua Cipango.

Repasemos cómo el mundo del celuloide reflejó esos momentos en directores y actores occidentales visitaron el Lejano Oriente, y no precisamente en “silencio”.

JAPÓN SANGREEn los años cuarenta fueron dos grandes del cine clásico los que se aventuraron a cruzar el Pacífico, primero James Cagney en “Sangre sobre el Sol” (1945) y luego Humphrey Bogart en “Secuestro” (1949), ambos envueltos en rocambolescas historias en torno a la ciudad de Tokio.

En 1955 vimos a Robert Stack -que no a Robert Stark-  en la que fue sin duda su mejor interpretación antes de comenzar su declive profesional, “La casa de bambú”, un clásico del cine negro cuya trama sigue la misma línea que las predecesoras de Cagney y Bogart, además también en Tokio.

Sin salir de la década de los cincuenta nos encontramos con un mismo actor que hace doblete en dos obras que tienen a Japón como telón de fondo. Él es Marlon Brando y las películas, “La casa de té de la luna de agosto” (1956) y “Sayonara” (1957). En la primera, aunque aquí hablemos de occidentales en Japón, es muy curioso ver a Brando haciendo de japonés (Sakini); el film cuenta además con Glenn Ford, que hace de capitán estadounidense. En la segunda, es Brando quien toma el relevo como militar y acaba enamorándose de una joven autóctona. En ambas, en sus diferentes géneros, comedia y drama, afrontan la imposición y el choque cultural entre occidente y oriente, sin duda el numen de Scorsese.

En los sesenta Japón recibe la visita de la divertidísima Shirley MacLaine, quien se luce en una comedia de enredo, “Mi dulce Geisha” (1962), donde persigue a su esposo en su plan de boicotear su obra.

“Sólo se vive dos veces” (1967), así reza el título de una de las aventuras del incombustible 007 y que en esta ocasión le lleva hasta Japón para luchar contra una peligrosa organización que involucra a los enemigos de la Guerra Fría.

JAPON YAKUZALa yakuza es el nombre con el que se conoce generalmente a la mafia japonesa, pero también es el título, “Yakuza” (1974), del thriller que dirigiera Sydney Pollack y que llevó al mismo Robert Mitchum hasta tierra nipona para rescatar a la hija de un amigo y reencontrarse con heridas del pasado cuya culpable fue, una vez más, el choque cultural entre blancos y japoneses.

En 1986 se estrenaba “Karate Kid II: la historia continúa”, en ella el pequeño Daniel “San” (Ralph Macchio) acompaña a su maestro, Miyagi (Pat Morita) a su tierra natal, donde será testigo del pasado de su viejo mentor y que le servirá para aprender una nueva lección.

De Nueva York a Osaka, este fue el recorrido que tuvo que hacer un motero Michael Douglas en el film dirigido por Ridley Scott, “Black Rain” (1989) para escoltar a un miembro de la mafia, quien al escaparse, le obliga a adentrarse en el oscuro mundo de la yakuza.

JAPON BLACK RAIN

Damos un salto hasta 1995 con una película no muy conocida, “Presa de la secta”, pero que rescataba un tema muy en boga por aquel entonces, la de los ninjas y que contaba con la actuación de un actor en el cenit de su carrera, Christopher Lambert.

La primera década del siglo XXI fue bastante prolífica en cuanto a mostrar a Japón como telón de fondo. Así, nada más inaugurar el siglo, apareció “Wasabi” (2001), con el mismo tema recurrente de mujer abandonada y mafia japonesa; en este caso el encargado de poner orden entre tanta acción es el actor francés Jean Reno.

JAPON LOST IN TRANSLATION2003 es sin duda el año que dejó la estela más notoria por su cantidad de títulos y por la fama que les precede, dentro de la cinematografía reciente. En este año se estrenaron “El último samurái”, “Lost in Translation” y “Kill Bill vol. 1”.

En la primera, Tom Cruise participa de lleno en el momento histórico de la restauración Meiji, que abriría definitivamente a Occidente las puertas del país del Sol Naciente, por tanto el roce cultural que venimos mencionando es más que evidente.

En la segunda, Sofia Coppola utiliza Tokio como un referente extremo para reflejar la emoción de la soledad, a pesar de estar en una de las ciudades más pobladas del planeta y donde Scarlett Johansson y Bill Murray encuentran el apoyo mutuo.

Tarantino, director del último título del año que repasamos, lleva a Mamba Negra (Uma Thurman) hasta Japón para iniciar una serie de venganzas personales, la primera en Tokio, cuya víctima es O-Ren Ishii (Lucy Liu).

Otras incursiones occidentales de esta década fueron el spin-off de la saga “A todo gas” con “A todo gas: Tokyo Race” (2006), la francesa “Enter the Void” (2009) y la particular y criticada visión del país que nos mostraba Isabel Coixet en “Mapa de los sentidos de Tokio” (2009).

Por último, y ya en la década actual, otra saga también se pasaba por Japón, para dejar además dos títulos, “Resident Evil: Afterlife” (2010) y “Resident Evil: Retribution” (2012), por supuesto en ambas con Milla Jovovich; pero entre ambas, en 2011 la poderosa Disney-Pixar conducía sus coches animados hasta tan lejos y es que en “Cars 2”, Mate y sus amigos participan en una carrera en el Grand Prix de Tokio.

LOBEZNO INMORTALHugh Jackman se mete por enésima vez en el papel de “Lobezno inmortal” (2013), pero en esta ocasión desde Japón y para poner a prueba el adamantium contra el acero samurái.

Mezclando la acción con la fantasía, “La leyenda del samurái (47 Ronin)” (2013) se recrea en los mitos y tradiciones niponas en pleno siglo XVIII, pero entre tanto folclore no podía faltar el personaje occidental para darle sentido a este título dentro de este repaso fílmico: él es Kai,concretamente, Keanu Reeves.

Y para terminar con la presencia occidental en el país de la flor del cerezo que mejor que hacerlo en un bosque, donde transcurre “El bosque de los suicidios” (2016) en el que Natalie Dormer se ve inmersa en un escalofriante thriller. Dicho lugar existe y está en Aokigaharay, pero sabemos que Japón tiene lugares mucho más agradables y es por eso que estamos convencidos que volverá a ser más veces lugar de destino para el cine occidental.

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