Posteado el 16 julio, 2017 Por en Críticas con 178 Visitas

Llega de noche

LLEGA DE NOCHE (“It comes at night”), de Trey Edward Shults. 2017.

Un relato apocalíptico y distópico sobre el miedo

Trey Edward Shults utiliza en It comes at night una ambientación propia del género de terror para analizar las dificultades de las relaciones familiares, como ya hiciera en Krisha (2015), su magnífico debut protagonizado por su tía en la realidad, Krisha Fairchild, en el que el fatídico peso del pasado y de un incierto presente dinamitaban una reunión tan cálida y especial en el seno de una familia estándar como el Día de Acción de Gracias.

El joven director vuelve a dar en la diana con su nuevo film, un thriller de tintes apocalípticos en el que la familia formada por Paul (Joel Edgerton), Sarah (Carmen Ejogo) y su hijo adolescente Travis (Kelvin Harrison Jr.) viven aislados en una casa en el bosque para protegerse de la amenza de un extraño virus que ha asolado la Tierra. Ya en la primera escena observamos cómo la familia se prepara para dar sepultura al abuelo, que no ha podido sobrevivir al contagio, siguiendo al pie de la letra un pormenorizado protocolo.

Temas como la muerte, el miedo y el arrepentimiento toman protagonismo en esta historia en la que todo está calculado hasta el más mínimo detalle. Podemos afirmar que la película tiene una estética minimalista, aunque no le falta de nada. Cada plano, cada movimiento de cámara, cada filmación de cualquier rincón de las habitaciones de la casa, están cargados de sentido y contribuyen a la sensación de desasosiego que no abandona al espectador durante todo el metraje. Lo cierto es que no nos interesa ni el origen del virus ni su posible curación, sino la interacción, en una situación límite, entre los miembros de dos familias que están dispuestas a todo para salvar a los suyos. La trama puede recordar en su planteamiento a la meritoria Calle Cloverfield 10 (Dan Trachtenberg, 2016) aunque en It comes at night, el elemento fantástico es un mero accesorio para poner sobre el tapete otros temas y consideraciones.

La situación se complica cuando entra en escena la familia compuesta por Will, interpretado por Christopher Abbott, al que ya vimos en la más que interesante James White (Josh Mond, 2015), Kim (Riley Keough, nieta de Elvis Presley) y su pequeño hijo. La atmósfera que nos dibuja Shults es incómoda y claustrófobica, con lentos movimientos de cámara que nos provocan la misma intranquilidad que sienten los protagonistas.

La película no decae en ningún momento, todo lo contrario, y Shults se confirma así como un realizador a seguir gracias al excelente uso de recursos estilísticos y formales, los cuales giran en torno a la propagación de un virus de origen desconocido que prácticamente actúa como un macguffin, ya que su trabajo se orienta al acercamiento y análisis de los miedos, inseguridades e instinto de superviencia de todo ser humano. No hay que considerar, por tanto, It comes at night como una película de miedo, sino sobre el miedo… Hasta la fecha, de lo mejorcito del año.

Tags : , , , , , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *