Posteado el 24 mayo, 2018 Por en Críticas con 283 Visitas

Disobedience

DISOBEDIENCE, de Sebastián Lelio. 2017.

El poder de elegir

Después del triunfo internacional cosechado con Una mujer fantástica -ganadora del Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa- Sebastián Lelio dirige su primera cinta en inglés adaptando la premiada novela de Naomi Alderman, publicada en 2006.

Rachel Weisz es Ronit, una mujer criada en una familia ortodoxa judía del norte de Londres que regresa a casa desde Nueva York -donde trabaja como fotógrafa-, con motivo del fallecimiento de su padre, el Rabino Krushka. Así se reencuentra con dos amigos de la infancia, Esti (Rachel McAdamas) y Dovid (Alessandro Nivola), discípulo de su padre que aspira a convertirse en el nuevo rabino de la comunidad. Ronit descubre sorprendida que Esti y Dovid se han casado y esperan a su primer hijo. Sin embargo, esto no evita que la fotógrafa reinicie una relación tempestuosa con Esti, reviviendo pasajes de cuando eran más jóvenes y en la que ambas mujeres valoran el efecto que tuvo la huida de la primera a tierras americanas.

Lelio utiliza el concepto de la desobediencia -desde un prisma en principio religioso- para defender la capacidad de elección del individuo -en definitiva, el hecho distintivo que le otorga la condición de un ser superior- y plantea una história dramática a tres bandas en las que son plausibles distintos desenlaces. La construcción de los personajes presenta grandes matices, refrendados sobre todo por los buenos trabajos de McAdams y Nivola, mientras que, por su parte, el personaje de Weisz obedece a un cliché más definido.

El film comete el error de mantener la contención hasta el punto de provocar en cierta medida la desconexión entre el público y los protagonistas. El final se antoja bastante autocomplaciente si tenemos en cuenta el cariz dramático que han ido tomando los acontecimientos y de que a priori todos los personajes deben aceptar la pérdida de algo. Todo el dramatismo inicial acaba perdiendo fuelle en la segunda mitad, lo que convierte a Disobedience en una propuesta que rinde por debajo de dos grandes retratos de mujeres como Gloria (2013) y Una mujer fantástica. Las heroínas de esta historia no logran brillar a la misma altura y Lelio peca de retratar la comunidad judía de forma demasiado estereotipada.

En resumen, Disobedience supone un debut internacional bastante discreto que no consigue trasmitir el gran impacto emocional que Lelio seguramente pretendía, aunque al menos demuestra el buen gusto de incluir Lovesong de The Cure en una escena crucial…

Tags : , , , , ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *