Posteado el 11 noviembre, 2017 Por en Críticas con 41 Visitas

Una mujer fantástica

UNA MUJER FANTÁSTICA, de Sebastián Lelio. 2017.

Tras el éxito cosechado con Gloria, Sebastián Lelio regresa cuatro años después con Una mujer fantástica, donde nos cuenta la historia de Marina Vidal (Daniela Vega), una camarera aspirante a cantante que tiene una relación con Orlando (Francisco Reyes), un hombre 20 años mayor que ella. Cuando éste muere de forma repentina, Marina deberá enfrentarse a su reaccionaria familia, que no acepta su condición de mujer transgénero, para reclamar su espacio de respeto como pareja del difunto.

La omnipresencia de Marina es el hilo conductor de la historia. Todo lo vemos y sentimos desde su punto de vista, por lo que no resulta nada difícil identificarse con su dolor. La familia de Orlando no tiene piedad y constantemente ningunea la convivencia que Marina tuvo con él, por lo que el film supone una crítica a una sociedad tremendamente hipócrita que condena la libertad en el amor.

La lucha es desigual, y por ello el film apuesta por una retrato bastante maniqueo, sin matices, de los miembros de la familia que obligan a Marina a luchar sola contra viento y marea… De todas maneras, hay que ver la cinta como mucho más que una película sobre la lucha de una mujer por afirmarse a sí misma; estamos ante una película sobre la búsqueda de la libertad y la dignidad. De este modo, la historia se desarrolla defendiendo el derecho de Marina a ser libre, y los acontecimientos se presentan como un cúmulo de emociones. La película resulta imprevisible. Marina es un personaje de gran entereza que plantea más preguntas que respuestas, envuelta por un halo enigmático que la hace mucho más atractiva para el espectador.

Nuevamente a través de la música todo adquiere cohesión. Así, mientras “Gloria” de Humberto Tozzi era el hilo conductor que subrayaba el pulso vital de la protagonista de su anterior película, en Una mujer fantástica el tema “(You make me feel like) A natural woman” de Aretha Franklin se usa para dignificar la complicada existencia de Marina. El film también muestra escenas metafóricas como la de la protagonista caminando contra el viento -que rinde, en cierto modo, homenaje al cine de Almodóvar- e intenta emular, a un nivel más modesto, la magistral Laurence, Anyways (Xavier Dolan, 2012).

Producida por lo hermanos Pablo y Juan Larraín y por la alemana Maren Ade, Una mujer fantástica lleva hasta el momento un buen recorrido por festivales y es la entrada de Chile para competir en los próximos Oscar. La fuerza de una excelente Daniela Vega y la empatía con una historia que mueve y conmueve son sus principales bazas para que el film pueda llegar muy lejos…

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